Colaboración de las Tierras Silvestres del Valle de Sonoma

Una asociación público-privada
Sonoma Land Trust tiene el honor de trabajar con líderes regionales de la conservación para cuidar más de 20.000 acres de espacio silvestre.

Acerca de la colaboración
La Colaboración de Tierras Silvestres del Valle de Sonoma es un grupo de seis organizaciones conservacionistas y agencias de gestión de tierras que coordinan la gestión de 20.000 acres de tierras naturales en la región del Valle de Sonoma, en el norte de California. Juntos pretendemos mantener y mejorar la salud de los ecosistemas, aumentar la resistencia a los incendios forestales y al cambio climático, y reducir el impacto futuro de los incendios forestales en las comunidades del Valle de Sonoma.
La colaboración se formó a raíz del Incendio de las Monjas de 2017, que tuvo consecuencias devastadoras para las comunidades del Valle de Sonoma y las colinas circundantes. Ahora estamos trabajando estrechamente con CAL FIRE para desarrollar una estrategia a largo plazo a escala del paisaje. Al gestionar nuestras propias tierras en aras de la salud ecológica y la resiliencia, la Colaboración está poniendo de su parte para ayudar a proteger a las comunidades del Valle de Sonoma en caso de futuros incendios forestales.
Nuestras tierras
Las tierras de la Sonoma Valley Wildlands Collaborative comprenden más de 20.000 acres en 16 parques y reservas individuales. En conjunto, estas propiedades constituyen una parte significativa de las tierras silvestres que ardieron en el Incendio de las Monjas de 2017 y en anteriores incendios forestales de gran intensidad en la región. Gestionadas por nuestros socios para beneficio ecológico, espacios abiertos, educación al aire libre y recreo, estas propiedades comparten el valle de Sonoma con las comunidades de Oakmont, Kenwood, Glen Ellen, Bennett Valley, Eldridge, El Verano, Fetters Hot Springs, Agua Caliente y Sonoma.

El papel del fuego en los ecosistemas de California
Durante miles de años, el fuego fue una parte habitual de la vida en la tierra que ahora se conoce como California. Gracias a los incendios provocados por rayos y a las quemas intencionadas de los habitantes autóctonos, las plantas, los animales y los paisajes evolucionaron con el fuego y se hicieron dependientes de él. En los últimos 200 años, hemos alterado ese equilibrio histórico, de modo que cuando se producen incendios forestales, arden en la época más calurosa y seca del año. Mediante las siguientes estrategias, estamos trabajando para limitar los efectos más destructivos de los incendios forestales provocados por el viento y el clima, creando resiliencia en los bosques y arboledas del Valle de Sonoma.